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La Rueda de la Fortuna
La Rueda de la Fortuna es el arcano X del tarot de Marsella. Lo que gira sin pedir permiso: la parte del destino que no se elige. Esta ficha describe qué se ve en la lámina y recoge tres lecturas distintas y nombradas: la de Jodorowsky y Costa, la de Oswald Wirth y la de Sallie Nichols. El tarot es una tradición documentada, no un método con evidencia de que prediga nada.

Qué se ve en la lámina
Una rueda de seis radios sostenida por una manivela. Tres criaturas la acompañan: una sube, otra baja y una tercera, coronada y con espada, se sostiene arriba. Rider-Waite la carga de inscripciones, añade una esfinge en la cima y los cuatro vivientes en las esquinas.
Tres lecturas, tres autores
Dicen cosas distintas, y eso no es un problema a resolver: es la materia de estudio. Aquí se ve cuál dice cuál.
Jodorowsky y Costa
El arcano como personaje vivo; geometría y color
Jodorowsky y Costa la leen como el ciclo que empieza de nuevo: el final de la primera decena y el arranque de la segunda. Observan que la manivela está a un lado, sin nadie que la accione, y leen en eso que la rueda gira por sí sola. Le atribuyen la aceptación de lo que no depende de uno.
La vía del tarot (2004)
Oswald Wirth
La capa hermética: cábala, alquimia, simbolismo
Wirth la asocia a la ley de los ciclos y al eterno retorno de la tradición hermética. Las tres criaturas son para él las fases de toda existencia: ascenso, culminación y caída. Insiste en que el centro de la rueda permanece inmóvil, y ahí sitúa el lugar del sabio.
El tarot de los imagineros de la Edad Media (1927)
Sallie Nichols
El arquetipo y el proceso de individuación
Nichols la lee como el encuentro con lo que Jung llamó destino: aquello que le sucede al yo y que el yo no ordenó. Señala que la carta no promete buena suerte sino movimiento, y que la pregunta útil no es cuándo mejorará sino dónde está uno en el giro.
Jung y el tarot: un viaje arquetípico (1980)
Lo que sólo tiene esta carta
Es el único arcano donde el protagonista no es humano. Las tres criaturas de la rueda son animales o híbridos, y ninguna tiene el papel de personaje: son estados. La carta que habla del destino es también la que se queda sin sujeto.
Un ejercicio para La Rueda de la Fortuna
Dónde estás en el giro. Sostén la imagen de la rueda y sitúate en ella sin elegir el lugar. Deja que la escena se mueva y anota qué pasa cuando llegas abajo.
Técnica: Imaginación activa. C. G. Jung, «Obra completa», vol. 14 y vol. 8. Ningún ejercicio de este sitio sale de una consigna inventada.
Los veintidós ejercicios, el recorrido completo del 0 al XXI y las tres lecturas enfrentadas en una misma plana están en el Cuaderno de los 22 arcanos, en PDF para imprimir y escribir a mano.
Ver el cuadernoPreguntas frecuentes
¿Qué significa la carta La Rueda de la Fortuna en el tarot?
No tiene un significado único, y presentarlo así sería el error habitual del nicho. Jodorowsky y Costa la leen como el ciclo que empieza de nuevo: el final de la primera decena y el arranque de la segunda. Wirth y Nichols la leen de otra manera, y las tres lecturas están en esta página con el nombre de quien las sostiene.
¿Qué se ve exactamente en la lámina de La Rueda de la Fortuna?
Una rueda de seis radios sostenida por una manivela. Tres criaturas la acompañan: una sube, otra baja y una tercera, coronada y con espada, se sostiene arriba. Rider-Waite la carga de inscripciones, añade una esfinge en la cima y los cuatro vivientes en las esquinas.
¿Qué tiene de particular La Rueda de la Fortuna?
Es el único arcano donde el protagonista no es humano. Las tres criaturas de la rueda son animales o híbridos, y ninguna tiene el papel de personaje: son estados. La carta que habla del destino es también la que se queda sin sujeto.
El tarot es una tradición documentada sin evidencia de que prediga nada, y así se presenta en todo este sitio. Qué respaldo tiene y de dónde viene.